Que nadie se quede atras…!

Que nadie se quede atras…!

Que nadie se quede atras…!

Este trascendental, real e histórico llamado, ya acumula siglos, resonando por todo el mundo. Pero el disfraz de modernidad que arrastra el pecador, lo sigue tratando de silenciar por todos los métodos y medios posibles.

Aunque la Biblia, disponible para todos también, lo contrarresta a través de la Primera Epistola del Apóstol Pablo, dirigida a los Tesalonicenses, desde el pasado histórico, hasta alcanzar a los llamados “Mileniales” de hoy…

Comenzando en el 4:13 y cerrando enfáticamente con las sencillas palabras del versículo 18 donde leemos: “Por tanto, alentaos los unos a los otros”.

0 Comments

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: